viernes, junio 01, 2007

Escribir, leer, escribir

Lo tendría que haber previsto, más que nada porque ahora pensamos así antes que porque las cosas sean así. Lo que pasó fue que a punto de publicar mi post, se colgó la máquina y no hubo forma de hacerla andar más que reseteándola, o sea perdiendo todo. Bien, antes uno hubiera puteado porque las cosas no son lo que prometen: los fabricantes, quienes nos vendieran la ilusión de que la cosas sirven según dicen sus fabricantes que sirven, habrían sido nuetro blanco. Más tarde fue el asunto de la suerte, de nacer con estrella y estrellado. Hoy es la energía: como si empeñarse en algo generara más rechazo de ese algo para concrectarse, o si hubiera algo nuesto que no manejamos y que nos produce efectos perniciosos actuando sobre cosas sobre las que tal vez no debería tener influencia, como una computadora. Estoy viendo mucho Lost.
Un amigo me inoculó el bicho (vaya, me olvidé que así se le decía a l o que tiene él). Creo que algo tiene que ver con mi bajón, el que para venir viene sin avisar para que no esté prevenida. El terapeuta dice que es porque me confié: como ejemplo puso que no escribía periódicamente, y que eso era un síntoma. Le dije por qué me lo dijo ahora y no cuando se dio cuenta. Fue demasiado sincero: se dio cuenta cuando yo lo llamé desesperada en busca de alguna contención. Hubo un click. No sé de qué tipo, pero funcionó para escribir.

1 comentario:

Anónimo dijo...

brillante